Perfil Biográfico y Curriculum del

Maestro Héctor Nájera

-Pintor Humanista-


 

 

"Héctor Nájera es un personaje único en el mundo del arte moderno.  Sus intereses artísticos incluyen poesía, escultura y especialmente pintura.  Su arte refleja un estílo apasionado ypeculiarmente imaginativo, basado en las técnicas, formas ycolores más variados.  Y, por supuesto, existe una característicadistintiva en casi todas sus pinturas, la fe del artista en lavida la cual hace de su obra artística tan humanista.Un artista aclamado internacionalmente, Héctor Nájera harealizado una contribución sobresaliente al mundo de lacultura.  Es bien conocido en mucho países del planeta,incluyendo Rusia.”

H. Embajador Sergey Lavrov

Representación Permanente de la Federación
Rusa ante la Organización de las Naciones Unidas ONU

 

Héctor Nájera

Estudio a lápiz de la pintura El Señor de los Magos (1999)

Cat. A14-PR   200 X 160 cms.

Patrimonio Cultural de la Misión Permanente de la

Federación del Gobierno de Rusia en las

Naciones Unidas, Nueva York, N. Y. USA.

Héctor Nájera

-Pintor Humanista-

 

Héctor Nájera, pintor, poeta, grabador y escultor. Nace en Monterrey, N.L., México (1931). Realiza estudios de dibujo, pintura y escultura con el maestro Antonio Decanini en Monterrey, N.L. (1946-1948). En 1949 recibe beca para estudiar escultura en el Tecnológico de Monterrey con el maestro Adolfo Labner. Maestro de literatura en la Universidad de Nuevo León (1949). A los  20 años emigró a los Estados Unidos, donde instaló su estudio en Los Angeles, California. Realizando su primera exposición individual internacional en la galería de George Gastini. Durante dicho periodo (1950-1964) exhibió sus pinturas en muchas galerías de los Estados Unidos y Europa. Por cortos periodos vivió y desarrolló su arte en Nueva York, Londres y París. Dos representantes de arte promovieron su obra internacionalmente: Bernard Lewin de Los Angeles, California y George Gastini de Beverly Hills, California.

Después de más de catorce años Nájera retorna a México y se establece en la ciudad de Guadalajara, donde aún vive. Ya en México reflexiona profundamente en la posibilidad de renovar su pintura, creando un vocabulario completo de formas, líneas, colores y texturas que alcanzan un valor especial y anuncian el estilo personal de Nájera.   En París, adquirió una reputación de prestigio internacional como un pintor de retratos. Simultáneamente, él atrajo la atención del público de París y Nueva York; un artista con corazón de poeta, animando figuras estilizadas de niños y madonas de corte semi-primitivo. Su éxito fue de inmediato. Con todo su talento, Nájera sería meramente un hábil virtuoso, como muchos que hemos visto entre los modernos originales, si él no infunde en sus trabajos el soplo de ternura y humor frágil - uno no sabe que misterio del alma - el cual le da a sus pinturas esa cándida gracia y calidad. Es por todas estas características que él fue capaz de inspirar a M. Paul Guth para escribir una serie de brillantes poemas en prosa, dedicados a sus pinturas y publicados junto con un estudio del artista.

La obra del maestro Nájera, en el transcurso de 50 años de trabajo, se encuentra en las principales colecciones públicas y privadas en más de 100 países alrededor del mundo y en más de 70 museos en 30 países, así como en 55 países representados ante la Organización de las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York.  También la Encontramos en 24 embajadas extranjeras en la ciudad de México, en 100 universidades de 23 países. Cuarenta obras en la colección del gobierno de México (Secretaria de Relaciones Exteriores) y con 40 obras de gran formato pertenecientes al patrimonio artístico del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA); así como 25 obras en las colecciones de corporaciones y asociaciones en varios países extranjeros, entre ellos la UNESCO en París, Francia.

 

 

LA MAGIA DE NÁJERA

El arte de Héctor Nájera es una mezcla única de espíritu, imaginación y símbolos universales que, por razones misteriosas, me pone de buen humor. La primera vez que vi sus criaturas de expresión tranquila, adornadas con protuberancias de marciano, y sus fantásticos animales escapados de un cuento de Borges, me pregunté qué clase de hombre podía producir esa obra. Pensé que debía ser una especie de Chagall latinoamericano, con la misma visión traviesa del mundo y del arte. Una segunda mirada me recordó la estética impecable de algunas esculturas africanas o de la pintura de Modigliani, pero con un toque de la locura de Van Gogh. No me habría extrañado si a1 artista le faltara una oreja. Sin embargo, pronto comprendí que era inútil buscar similitudes, porque Nájera es un artista absolutamente original, que se ha paseado por el arte primitivo tanto como por el arte moderno, tomando de aquí y de allá, pero sin teñirse de influencias discernibles.

Sus signos son la soltura y la liviandad, ambas al servicio de una indómita fantasía, Concluí que Nájera debía ser un genio juguetón y bastante desquiciado, ante cuya sensibilidad uno debía sucumbir sin pedir explicaciones. Fue una sorpresa comprobar, a1 conocerlo, que es un hombre de aspecto muy normal, con ambas orejas intactas, padre de familia y ciudadano, como cualquier hijo de vecino. La metamorfosis se produce a solas en su taller, empuñado los pinceles o creando libremente con diversos materiales entre las manos. Entonces ese buen señor se convierte en paciente hechicero, decidido a convocar fuerzas poderosas mediante encantamientos milenarios. Así, como en un acto cabalístico, surgen de su mundo interior esos seres extraordinarios, ese vasto pueblo simbólico que oscila entre lo tribal y lo galáctico.

Los críticos han derrochado tinta al analizar la cuantiosa producción de más de cuarenta años de Héctor Nájera. Han escrito, en ese lenguaje críptico que nos excluye a los demás, simples mortales, de su técnica impecable, del espacio conquistado y reconstruido por él, de los juegos de ritmo y armonía en su pintura, y de otros aspectos may significativos de su trabajo. Todo eso sin duda está muy bien, pero se me ocurre que lo más interesante de una obra de arte es su capacidad para conmover o transformar al espectador. Supongo que habrá quienes ante un cuadro o una escultura de Nájera permanecen inconmovibles y habrá también algunos que sienten un rechazo visceral -de todo hay en la viña del Señor, como decía mi abuelo -pero estoy segura de que la mayoría se deja cautivar, como yo, por el misterio, la gracia y la ternura del universo que el artista nos propone.

Sus criaturas nos desarman, nos abren la mente hacia 1a compleja diversidad del mundo y el alma hacia otras dimensiones de la realidad, donde todo es posible. Son seres mágicos de magia blanca, sabios en su inocencia y profundamente humanos. Tal vez por eso y por la incorporación de elementos de culturas y épocas diversas, el trabajo de Héctor Nájera es el favorito de organismos internacionales, que lo han seleccionado para unir a 1a gente, difundiendo un arte sin fronteras. Tengo sobre mi escritorio, firmemente instalada sobre mis notas y manuscritos, una pequeña escultura de Nájera. Es una figura de vientre grávido, blanca y serena, con un dulce rostro de extraterrestre y la cabeza coronada de mínimos cuernos. Parece un ángel femenino aterrizado por casualidad sobre mi escritorio y resignado a quedarse allí por tiempo indefinido, cumpliendo la noble tarea de ayudarme cuando se me distrae la inspiración. Me recibe por la mañana con un saludo formal y me despide por la noche con un breve suspiro de sus alas atrofiadas. Espero que me acompañe por muchos años en el peregrino oficio de contar historias.

Isabel Allende. Sausalito, California, Julio 2000

 

 

HÉCTOR NÁJERA Y SU OBRA

El arte - lo sabemos - también puede explicarse como actividad lúdica, sin que eso lo aparte de su esencia comunicadora en su transitar de ida y vuelta del yo al tú. (generadores de nosotros) en sus facultades inventivas y transformadoras, siguiendo la vocación de hacer camino.

En cumplimiento de esa vocación, Héctor Nájera es viajero en búsqueda constante de formas y contenidos, materiales y técnicas, colores y contrastes; y se compromete con la revelación fiel de temas recurrentes, siempre originales. En este jugar empero a través del arte, logra de manera incuestionable la obra señera (diferente), realizada con amor, porque la suya no es recreación irresponsable. Es actividad lúdica llevada a cabo con pasión y entrega  aunque en tesitura de espontaneidad, gracia e ingenuidad. Dialoga con sus imágenes cuando se trata de representaciones figurativas. Pero lo hace también con la forma, el color, las texturas y la composición. También se expresa por abstracciones.

Pero no solamente hemos de hacer referencia a la producción pictórica. Las actitudes referidas son similares cuando el maestro Nájera se aplica a la obtención de volúmenes en actividad escultórica de gran valía.

A través de sus obras, el autor que nos ocupa hace de su profesión de fe en la vida por los caminos de una fantasía luminosa en un diálogo profundo y misterioso con la realidad y en la presentación de propuestas originadas en los ámbitos de lo onírico. En efecto: la realidad es tangible; pero se toma de la mano con el sueño y nos remite a la contemplación de lo  fantástico. Entrañablemente viva. Y se confunden la temporalidad y lo eterno; lo cotidiano y lo sorprendente, lo inmanente y lo trascendente.

Se ha dicho de la obra de Héctor Nájera que recibe influencia de las corrientes surrealistas. Tal afirmación puede subscribirse en tanto que sus manifestaciones (pictóricas o escultóricas) establecen relación con los mundos imaginarios. No sin embargo si queremos emparentarlo con lo irracional.

Por otra parte, el maestro Nájera nos permite ingresar a través de su obra a los terrenos de la delicadeza y la jovialidad. Aun pudiera afirmarse que su propósito es invitar al espectador a que se desprenda de actitudes estereotipadas para conseguir respuestas espontáneas que lo estimulen a la búsqueda del gozo por el hallazgo de nuevas formas y comportamientos desde la expresión artística en favor del arte.

Me felicito como receptor por haberme encontrado con la obra de Héctor Nájera. Lo felicito a él por la determinación asumida de seguir sus impulsos.

 

Pablo Humberto Posada V., S. J.

Historiador del Arte, Ex Rector del  ITESO, Universidad Jesuita en Guadalajara.

 

FORMA Y EXPRESIÓN EN LA PINTURA DE HÉCTOR NÁJERA

 

Bertha Taracena, la prominente crítica de arte de los principales maestros mexicanos de las artes plásticas, como: Orozco, Tamayo, Diego Rivera, Frida Kahlo, Chávez Morado y otros más, opina y comenta sobre la obra del pintor y poeta Héctor Nájera.

Héctor Nájera es un artista polifacético y un gran hombre de su tiempo. Sus investigaciones en diversos campos del arte y de la técnica, justifican que se le considere como un espíritu inquieto y combativo. Su pensamiento teórico y poético, no cesa de imaginar nuevas soluciones a la vida de hoy. Ya desde la década del 50, sus obras fueron consideradas como aportaciones originales al desarrollo de las expresiones conquistadas después de la revolución figurativa y abstracta de las artes plásticas. Aquellos años eran propicios, y así lo comprendió Héctor Nájera, para buscar la evolución creativa de múltiples ideas apenas esbozadas por las transformaciones visuales, dedicándose desde entonces el joven artista a renovar medios, ampliar recursos e investigar materiales y elementos poco explorados para poder encontrar otras maneras de abordar la imagen plástica.

Uniendo el contexto del sujeto y la libertad informal de los gestos con los secretos del pigmento y de la paleta, él puede conjugar las oportunidades de la nueva tecnología, para crear una forma original de expresión que contiene un vislumbre fértil y dinámico del futuro cambiante del hombre.

Surgiendo con poética espacialidad, ante la impasividad y la inercia del mundo indiferente, que hay que sacudirse la parálisis para crear mejores situaciones y es que ese ritmo, amplio y lento, expresamente cultivado por Nájera, sitúa la atención y el suceso en otras dimensiones, empujando al espectador más allá de su cómoda posición de contemplador pasivo. Tiempo dilatado, suma de acciones, ámbito de encuentros fortuitos, la obra de Héctor Nájera aspira a sacudir la existencia del hombre, pasiva y cotidiana. Contemplando los datos más simples del mundo, alcanza su interioridad y da a conocer con imágenes originales y fantásticas su experiencia de la realidad, única e intransferible.

La pausada lentitud que es símbolo de las imágenes plásticas de Héctor Nájera, resulta búsqueda de ordenación en cada etapa de desarrollo del artista en sus cinco décadas de trabajo fecundo. Se trata de todo un mundo de seres, de imágenes en las que alienta, por su misterio, el cuerpo de muchas cosas de la naturaleza, pletóricas de vida, de fuerzas invisibles que ponen a trabajar activamente la fantasía de los contempladores.

Bertha Taracena

Crítica e Historiadora del Arte

 

 

 

Héctor Nájera

Estudio a lápiz de la pintura Enmarcado Rosa (1997)

Cat. 1121   87 X 108 cms.

Patrimonio Cultural de la Galería Nacional

de Slovak, Slovak, República de Slovaquia

COMENTARIOS

"Por una sola vez en varios años aparece en la escena del arte un artista el cual está destinado a convertirse en el favorito a nivel internacional. El pintor de la escuela de París, Héctor Nájera, es un gran artista. Dentro de sus cuatro décadas como artista ha hecho exposiciones en cada una de las ciudades más importantes del mundo. Es un pintor prolífico y muy trabajador como una consecuencia de la necesidad que tiene todo artista con una agenda internacional de exhibiciones".

 Jaques Villier, París

 “Héctor Nájera es un observador profundo de la vida, por eso sus obras están quintaesenciadas por la gracia y el candor propio de los niños. Sus rítmicas figuras se mueven en una dimensión novedosa y original, recreando y utilizando los ingredientes y elementos de la inocencia perdida en un paraíso primigenio. Con acierto premeditado va poblando ese, su mundo visual, con seres nuevos y nunca antes vistos. Su mágica presencia nos transporta al goce estético que sólo se da durante el éxtasis creativo.”

Maestro A. Anguiano, México

“El trabajo particular del maestro Héctor Nájera, en una forma purista, combina hábilmente los valores tradicionales con lo contemporáneo, utilizando configuraciones artísticas únicas con esquemas de color primarios asociados inherentemente con el arte de México.”

H.E. Ambassador Dr. Ivan Simonovic, L.L.D.

Rep. de la República de Croacia ante las O.N.U

“Esta obra de arte servirá como una prueba más de la importancia del papel de las artes en el fortalecimiento de la cooperación global.”

H.E. Embajador Mr. Sergey Lavrov. Representante de Rusia ante las Naciones Unidas

“...estilo único y original con una magnífica utilización del color.”

L'Aujourd'hui – Paris

“El Maestro Héctor Nájera es uno de los más sobresalientes pintores en el mundo del arte contemporáneo y su obra, bella y original, nos recuerda lo mejor de la tradición de los impresionistas”

Alexandru Niculescu, Misión Permanente de Rumania ante las Naciones Unidas

“La impresión de una tradición de una cultura nativa ancestral es fuerte. Sin embargo, la obra en si misma es relevante en el mundo moderno, en el cual uno debe recordar que existe belleza en todo, sin importar la tristeza que nos pueda rodear a cada uno de nosotros como individuos”

Georges Paclisanu. Intl. Com. of the Red Cross,  U.N.

“la obra tan original e impresionante del Maestro Héctor Nájera

Abdesalam Medins. Misión Permanente del Reino de Marruecos ante la ONU

“Las pinceladas son rápidas y seguras, el estilo maduro y la pintura atractiva desde el primer momento.”

Martin Lewin, Beverly Hills

"Estilo primitivo con una maestría en el uso del color y la textura. Nájera es un observador agudo de la vida, su obra está llena de gracia... un deleite para el observador".

                                                                   New York Times

"... primitivos sorprendentes por un joven artista, Nájera que empieza a surgir y cuyas pinturas fantásticas deleitarán a muchos".

Art Forum Magazine - Londres

“...Ya no se encuentran Nájeras, ya sea como persona o como artista. La palabra que lo describe mejor, como persona y como artista es: Encantador (por definición: llenar de magia, urdir un hechizo, gozo en un alto grado, éxtasis).                           Los Angeles Herald Examinar

“...hay un encanto natural en la ingenuidad de las pinturas de Nájera, las cuales, cuando son acompañadas por su fantástico ingenio, pueden transmitir inusitada calma.”                                                Los Angeles Times

“El rango místico de colores usados por el artista lleva a un extraordinario sentimiento que atrae al espectador a observar este trabajo una y otra vez.  Pareciera que algo ha surgido de las profundidades del subconsciente a la pintura y por lo tanto surge el deseo de comunicarse con criaturas enigmáticas. Un mundo esencial y actual ha sido capturado en el lienzo del maestro Héctor Nájera.”

Gintaras Carroza. Europos Parkas Museum, Lituania

“...técnica impresionante en pinturas impactantes...”

                    Mehmet Samsar. Misión de Turquia, O.N.U.

“... una bella y original obra de arte.”

                                  H.E. Embajador Mr. Erdos André. Misión Permanente de Hungría, O.N.U

“Los colores tibios y las formas brillantes evocan claramente una naturaleza libre y bella, de la misma manera haciendo referencias sutiles, ancestrales y oníricas que despiertan fuertes emociones, por las que agradecemos al autor.”

Min. Plen. M. Lea Pedini. Director de Asuntos Culturales. República de San Marino

“La pintura es impactante, la técnica verdaderamente inovativa”.

Ivana Krabulcová

Misión Permanente de la República Checa, O. N.U.

Héctor Nájera

Estudio a lápiz de la pintura Sacerdote Meditando (2000)

Cat. 23-M   80 X 120 cms.

Patrimonio Cultural del Museo de Arte Contemporáneo,

(Universidad de Chile), Santiago de Chile.